Tu primer proyecto de IA: La guía para no-técnicos (sin morir en el intento)

Inteligencia Artificial .. ¿te suena? Parece que está en todas partes. Es fácil sentirse abrumado o, peor aún, sentir que te estás quedando atrás. La buena noticia es que no necesitas ser un experto en código para liderar la transformación de tu empresa.

Lo importante no es la IA. ¡Es tu negocio!

No podríamos contar con los dedos de las manos la de veces que una iniciativa de IA empieza queriendo usar el último modelo publicado por Open AI, Meta o Alphabet sin llegar a plantearse las consecuencias de dicha iniciativa. Probablemente este sea el principal motivo por el que 3 de cada 4 proyectos de IA fracasan estrepitosamente.

Cuando estamos apabullados por el ruido mediático, intentando subir la escalera corporativa, solemos dejar de lado lo que realmente importa y coger atajos, llegando al extremo de priorizar el uso de una tecnología en concreto que a resolver un problema real que tengamos en el negocio. Por supuesto, sin pensar en qué legado estamos dejando a tu yo de los próximos años ..

La mejor estrategia siempre será empezar con un problema de negocio. ¿Qué estoy intentando resolver? ¿En qué punto perdemos clientes? ¿Hay algo que no funciona como debería? Si tuvieras una bola de cristal .. ¿qué te gustaría saber?

A menudo, estamos tan inmersos en el día a día que no vemos las oportunidades más claras. Una visión externa y experta puede ser crucial para identificar esas oportunidades donde la IA puede tener un impacto masivo.

A la caza del caso de uso perfecto.

Empieza pequeño, actúa rápido, valida pronto y crece sin miedo. Que traducido resulta .. busca una “low hanging fruit”.

Hay 3 variables que tienes que tener en cuenta para poder encontrar el caso de uso perfecto. Datos, Viabilidad y Estrategia.

La primera sería la disponibilidad y calidad de los datos. Sin olvidar la parte regulatoria. ¿Puedo usar estos datos para lo que quiero hacer? ¿Son suficientemente buenos? SPOILER: Un Excel pocas veces pueden catalogarse como “datos”.

Igualmente importante sería preguntarse si tenemos la infraestructura apropiada para dar servicios a mis ideas. Quiero desplegar un agente LLM en nuestra intranet, totalmente segmentada para dar servicio a más de 300 usuarios de manera simultánea. Nuestro mejor ordenador está debajo de la mesa del becario ..

Y por último, y no menos importante, ¿es el caso de uso relevante para mi negocio? ¿permitirá crear sinergias a medio plazo? ¿Si simplemente es una PoC para probar la tecnología, tenemos claro que es un piloto que se podría desarrollar en no más de 10-12 semanas?

Os sorprendería la de veces que hemos visto en primera persona, a través de nuestro servicio de consultoría, la de veces que estas preguntas se han pasado por alto .. hasta que era demasiado tarde.

Identificar el caso de uso con el mayor retorno de inversión y el menor riesgo no es trivial. Aquí es donde la experiencia en proyectos similares marca la diferencia, evitando callejones sin salida y asegurando que apuntas al objetivo correcto.

Definición de Éxito

Recuerdo cuando empecé a trabajar con tecnologías ágiles allá casi hace 10 años que una de las cosas donde se ponía el foco era en la “definición de terminado”. Parecía algo insignificante, pero pronto resultaba evidente que no lo era.

Pues aquí hay que definir el éxito de manera precisa. ¿Cuál es el criterio y cómo vamos a validar si hemos conseguido lo que nos planteábamos?

Muchas veces se hablan de KPIs propias de la tecnología. Parámetros técnicos para poder demostrar que un modelo es más o menos preciso. Sin embargo, esto crea discrepancias entre los miembros más y menos técnicos.

Recomendamos hablar de cómo sería una solución válida. ¿Hemos reducido el tiempo de espera del cliente un 20%? ¿Hemos sido capaces de disminuir los costes logísticos en un 10% manteniendo la operativa de la empresa?

El equipo: ¿Construir, comprar o aliarse?

No necesitas un equipo inmenso con científicos de datos, arquitectos o desarrolladores para empezar. Realmente sólo hay 3 opciones:

  • Hacerlo en casa: Lento, caro y suele ser arriesgado para un primer proyecto.

  • Comprar una licencia: Buena opción para soluciones estándares. Poco flexible si tu negocio es único.

  • Aliarse con una consultoría especializada en IA: Aliarte con un partner especializado como MCCM Innovations es la ruta más inteligente. Te permite validar el potencial de la IA en tu empresa con un riesgo controlado, aprendiendo del proceso y guiado por expertos que ya han recorrido este camino muchas veces.

Un buen aliado de IA no desaparece durante 3 meses para volver con una solución mágica. Te integra en el proceso, te explica los avances en tu idioma y se asegura de que tengas el control en todo momento. La transparencia no se negocia.

Ahora te toca a ti: ¿Estás listo para empezar?

Lanzar tu primer proyecto de IA tiene menos que ver con la tecnología y más con una estrategia de negocio inteligente. Empezar por un problema real, definir el éxito en tus términos y elegir al compañero de viaje adecuado son las claves. Necesitas ser un buen estratega, hacer las preguntas correctas y tener la curiosidad de explorar lo que esta tecnología puede hacer por ti.

Esto no va de contratos ni de venderte nada. Va de conversar. Si mientras leías has pensado "esto es justo lo que me pasa", entonces hablemos. Busquemos un hueco de 30 minutos, sin compromiso, y vemos juntos por dónde podrías empezar. A lo mejor encontramos una idea genial.